La historia deINÉS ROSALES

Inés Rosales, una mujer valiente y trabajadora comenzó a hacer unos dulces tradicionales del Aljarafe, llamados 'Tortas de Aceite',
siguiendo una receta tradicional que se había ido transmitiendo de generación en generación

¿Cuál en la historia de la TORTA DE ACEITE DE CASTILLEJA DE LA CUESTA?

Inés Rosales,1910

La historia de Ines Rosales se remonta a 1910 cuando una joven y emprendedora mujer de Castilleja de la Cuesta (pueblo del Aljarafe sevillano a muy pocos kilómetros de Sevilla) llamada Inés Rosales Cabello comenzó a elaborar unos dulces tradicionales de la zona llamados "Tortas de Aceite".

Con la ayuda de mujeres de la localidad comenzó a vender sus tortas una a una en el cruce de caminos de La Pañoleta y en la antigua estación de trenes de Sevilla transportándolas en canastos de mimbre. Desde estos dos puntos estratégicos los viajeros se las llevan a sus lugares de destino y en poco tiempo se fueron extendiendo por toda España dando lugar a "Las legítimas y acreditadas tortas de Inés Rosales".

Las Tortas de Aceite se hacen populares

Inés Rosales se convierte en un emblema de la marca "Sevilla" y marca "España". Es el primer producto manufacturado de pastelería que se comercializa fuera de su propio obrador. Existen testimonios de andaluces que tuvieron que emigrar, dónde expresan un sentimiento común de alegría y emoción en el recuerdo de la Tortas de Aceite de Inés Rosales. Este hecho hace que forme parte de la memoria sentimental e histórica de algunas generaciones.

Dada la buena acogida, en poco tiempo la demanda aumentó mucho y el negocio precisó habilitar una fábrica como tal, en la que trabajaban sobre todo mujeres vecinas de la localidad.

Emblemas de Sevilla

Este hecho hace que forme parte de la memoria sentimental e histórica de algunas generaciones. Endulzó momentos duros de nuestra existencia colectiva. Abundantes son los testimonios que, desde prohombres públicos a ciudadanos anónimos desde el exilio, desde la inmigración o desde la nostalgia, aúnan un sentimiento común de alegría en el recuerdo de la Tortas de Aceite de Inés Rosales. Dada la buena acogida, con el tiempo la producción aumentó mucho y el negocio precisó habilitar una fábrica como tal, en la que trabajaban más de diez personas a sueldo en turno intensivos.

La distribución se extiende

Además, se comenzarán a utilizar camiones de reparto, extendiendo la distribución hacia otros pueblos de la provincia, y luego incluso hacia otras zonas de Andalucía. El nombre de Inés Rosales se haría muy conocido en el escueto panorama industrial de la región, y para cuando llegara la funesta guerra, las tortas de aceite eran una franquicia con más salud que la gran mayoría de cosas en el país, ya fueran gobiernos, instituciones o negocios.

1934, Fallece Inés Rosales

Sin embargo, en 1934 Inés Rosales fallecería prematuramente. Tenía 42 años y había logrado un éxito impensable, pero dejaba el mundo bastante antes de lo previsto. Su hermano Esteban, el Tito, sería el encargado de tomar las riendas de la empresa y afrontar una de sus épocas más duras, también la peor para todo el país.

La migración favorece su expansión

En la década de los 50 se incorpora a la gestión de la empresa el hijo de Inés, Paco Adorna Rosales. España despegó más o menos a partir de 1955, y las empresas del país que habían resistido los malos años o habían sido creadas después hicieron lo propio. Inés Rosales vendió tanto como en los felices años 20. Los fuertes fenómenos de migración a partir de 1935, sobre todo desde el sur hacia el norte, provocaron una espontánea difusión de tortas de aceite por todo el territorio español, incluso el extranjero. Por aquella época también se introducirían importantes mejoras en la empresa, como el cambio de los viejos hornos de leña por unos de gasoil, o la modernizaron de algunos aspectos de los procesos de amasado y cocción. Asimismo, la marca introducirá nuevos productos además de la tradicional torta de aceite, como una torta de polvorón, una de almendra, un bizcocho o una bizcochada, todas bajo el ala de la marca fuerte. En definitiva, el desarrollismo de los años 60 impulsó extraordinariamente el negocio de Inés Rosales, que ya sin discusión se había convertido en uno de los grandes fenómenos reposteros de todo el país.

Juan Moreno Tocino, reflota la marca centenaria

La empresa es vendida a un grupo de inversores, sin éxito. En 1985, cuatro accionistas relacionados con el sector, compran la Compañía. Un chiclanero que dio la vuelta al mundo como oficial de marina mercante, Juan Moreno Tocino, reflota la marca centenaria y asume la Dirección

1987 Mejoras notables en la fabricación

Comienza la fabricación en proceso continuo de las Tortas de Aceite. En 20 pacientes años devolvería la empresa a la vanguardia, multiplicando sus ventas, consolidando su prestigio de marca clásica.

1991 Nueva fábrica en Huévar del Aljarafe

La fábrica de Inés Rosales ya no está en Castilleja. Cuando la fábrica de Castilleja de la Cuesta se quedó pequeña se buscó acomodo en otro lugar con más espacio donde crecer. Huévar del Aljarafe respondió a la llamada y reunió las condiciones que la empresa buscaba. Allí se fue Juan Moreno Tocino con sus tortas en 1991, para iniciar el necesario proceso de expansión y renovación que Castilleja ya no podía proporcionar por cuestiones fundamentalmente de espacio.

1995 Cierre de fábrica de Castilleja

En 1995, se cierra la planta de Castilleja. A pesar del traslado, el origen de Inés Rosales sigue constituyendo parte de su origen, de su ADN, haciéndola muy importante en las señas de identidad de la marca de un modo u otro, en el mismo papel que envuelve las tortas, en sus lemas, en las declaraciones públicas de la sociedad, en sus actos, en su información institucional, etc.

2003 Exportación a EEUU

Con la ayuda de un matrimonio americano, Ron y Sheere que exportaban quesos griegos y manchegos, descubrieron nuestra Torta Original en uno de sus viajes y con ellos iniciamos la gran aventura americana. Ellos, enamorados del producto han sido nuestros "padrinos y embajadores". Tras varios años descubrimos que había que romper más "fronteras" y diversificamos la familia de Tortas dulces y creamos la gama salada para tener mayor implantación y visibilidad en las principales cadenas del país.

2005 Ampliación

Actualmente la fábrica es, en efecto, uno de los mejores símbolos del crecimiento de Inés Rosales. Ocupa 10.500 metros cuadrados dentro de una parcela total de 40.000. Produce 350.000 tortas al día y 12 millones de paquetes de tortas de aceite al año.

Compromiso desperdicio 0%

Smurfit Kappa, líder europeo en embalajes de papel, colabora con Inés Rosales SAU en acciones solidarias que hacen llegar cien kilos semanales de tortas a familias sin recursos, lo que supone ayudar a 2.000 familias al año.

2007 mejora en los sistemas de calidad

Implementación de los sistemas de calidad estandarizados ISO 9001 e ISO 1400

2014 APERTURA DE LA TIENDA INÉS ROSALES

En la plaza de San Francisco de Sevilla abrimos la primera tienda franquiciada. Ubicada en pleno casco histórico de Sevilla ofrece al turista un souvenir "Legítimo y acreditado". Un emblema de nuestras costumbres y tradiciones.

2015 IRUSA

Debido al volumen que estaba adquiriendo el nuevo mercado, se hace necesaria para una mejor vigilancia del mercado ser nuestros propios importadores. Se dota a la compañía de una estructura propia en la ciudad de Washington, Inés Rosales USA LLC.